El método de la restricción de sueño establece una hora de acostarse de acuerdo con la hora de despertarse que elijas, así como también establece el tiempo que no debes exceder estando en la cama.


Si has elegido despertarte a las 7:30 am y se te asigna la hora de acostarte a las 12.15 am, eso significa que tu tiempo estando en la cama no debe exceder las 7 horas y 15 minutos.


Entonces, con este ejemplo, para turnos de mañana o tarde sigue siendo posible cumplir con este horario, y eso es ideal ya que la regularidad es clave. Si te es muy complicado, puedes permitirte una pequeña variación de 1 hora (como máximo), o probar con las siestas, siempre que las hagas correctamente. 


Sin embargo, si haces turnos de noche, la cosa se complica:


- Toma tu hora de despertarte y, a partir de ahí, calcula tu hora de acostarte para que no exceda el tiempo recomendado estando en la cama (en este caso de 7 horas y 15 minutos). 

- A medida que tu horario cambie, también lo hará el momento en el que empiezas a tener sueño, lo que significa que no siempre estarás cansado/a en el momento de ir a la cama. Por ello, recuerda que es esencial estar lo suficientemente somnoliento cuando te acuestes, por lo que la hora de acostarte que te recomendamos es lo más temprano que puedes hacerlo. Si no estás lo suficientemente cansado/a, espera a estarlo, sin cambiar tu hora de despertarte.

-Por último, si tienes un día libre entre un turno de mañana y uno de noche, aprovéchalo para modificar progresivamente tanto tu hora de acostarte como tu hora de despertarte. 


No olvides hablar con tu coach si tienes problemas para adaptar tu horario a la restricción. Juntos podéis resolverlo.