Adaptarse al protector bucal puede llevar algún tiempo. Por ello, ¿por qué no pruebas a comenzar lentamente? Por ejemplo, si usas el protector bucal tanto por los dientes inferiores como los superiores, prueba a ir alternando entre los dos. También puedes empezar poniéndotelos en días alternos, e ir aumentando la frecuencia poco a poco. 


También puedes probar a ponértelos ocasionalmente durante el día, mientras miras la televisión o lees. Eso te puede ayudar a acostumbrarte.